imagen-articulo

No sé de qué hablar con mi pareja

Cuando dos personas empiezan a salir juntas al principio todo es emoción, ninguna se conoce lo suficientemente bien y todo lo que uno dice al otro es nuevo e interesante. Aun no hemos llegado a profundizar en su vida y cualquier cosa en la otra persona nos despierta curiosidad. Desgraciadamente con el tiempo, poco a poco se os irá acabando el tema de conversación.

Las parejas que llevan muchos años juntos prácticamente ya lo conocen todo el uno del otro, es inevitable. Si además la pareja pasa demasiado tiempo unida, no hay nada nuevo que comentar ni compartir, por lo que la situación puede llegar a ser agobiante. En ocasiones tampoco hace falta llevar tanto tiempo juntos para que ocurra, todas las parejas pasan por momentos altos y momentos bajos. Por eso, cuando llega el punto en que os conocéis tan bien que no sabéis de que hablar es hora de abrir la ventana y airear un poco el ambiente.

¿Por qué ocurre?

Puede que os queráis más que nada en el mundo, pero la convivencia y tantos momentos compartidos harán que los temas de conversación se vayan quedando cortos. En una pareja se busca un equilibrio y es necesario que para que crezca sana y feliz no paséis ni demasiado tiempo juntos ni poco. Si sois demasiado independientes la relación puede enfriarse. Por otro lado, si estáis todo pegados como lapas os pasará esto mismo, os acabaréis asfixiando, y la otra persona, en vez de causar curiosidad provocará aburrimiento. Antes de que ocurra esto evítalo.

¿Qué hacemos?

Si estáis viviendo juntos lo ideal es que cada uno se tome un tiempo para hacer actividades por separado, el trabajo, hobbies, quedar con algún compañero… El llegar al final del día, reencontrarse y ponerse al día de las novedades hará que siempre haya algo interesante que comentar o que de pie a una nueva conversación. Por eso, si estáis pasando demasiado tiempo en pareja tomaros como costumbre unas cuantas tardes libres para hacer cualquier otra cosa. Si ambos os queréis y hay un interés mutuo en continuar juntos es vuestra obligación el ir actualizando poco a poco la relación de pareja para que no se muera, ¿y qué mejor manera que ir introduciendo novedades de vez en cuando?

Sin embargo, si la falta de comunicación es debido a un problema que hay de fondo (por ejemplo que una parte esté resentida por algo que ocurrió hace tiempo) tendréis que hablarlo para solucionarlo y empezar de cero.

¿Soy yo el problema?

Por otro lado, si no hay ningún problema de fondo, ni rencores ni nada que te haga sospechar mírate a ti mismo y reflexiona sobre tu actitud. ¿Es la correcta? ¿Qué forma de relacionarte tienes?

-Eres muy puntilloso. Hay personas que son muy sensibles ante cualquier tipo de comentarios. Es decir, sensibles ante las bromas, las críticas (constructivas o no) o simplemente malpensada. Si eres así es normal que la otra parte quiera ser cautelosa contigo y llegue un momento en que ya no sepa ni que decir porque todo te lo tomas a mal, y ya se sabe, en boca cerrada no entran moscas. Ante la duda… mejor permanecer callado.

-Muestras desinterés. Si cuando tu pareja te está hablando tú estás a otras cosas conseguirás que se aburra y que se busque a otra persona que la haga sentir escuchada de verdad. Aunque te esté contando algo que no va contigo muestra un mínimo de interés. Seguro que alguna vez tú también le has soltado un monólogo y ha tenido que tragar.

-Siempre acabáis sacando trapos sucios. En el caso de que esto ocurra es momento de dar la cara y arreglar las cosas. No se puede estar en una relación donde siempre te están echando en cara los errores del pasado.

Por último, si necesitáis hacer una consulta sobre este tipo de temas o empezar una terapia de pareja puedes concertar una cita contactando conmigo, tu psicólogo en Gijón.

Psicólogos Gijón. Sara P Lorenzo

Sara P. Lorenzo

Soy Psicóloga clínica sanitaria licenciada en la Universidad de Oviedo (número de colegiada O-02551) y Especialista en Psicopatología y Salud. Después de terminar mis estudios, durante años estuve trabajando en el ámbito de la psicología clínica, atendiendo a niños, adolescentes y adultos. También estuve trabajando en la Asociación Amigos Contra la Droga por lo que tengo experiencia en el tratamiento de adicciones como el tabaco y otras más de tipo comportamental (juego patológico, compras...). En cuanto a mi método de trabajo me muevo principalmente en la corriente cognitivo conductual, sin embargo, siempre estoy incorporando técnicas de otras dependiendo del tipo de caso que me llegue, ya que cada persona es única y necesita atención especializada, por lo que es necesario utilizar procedimientos diferentes.

Actualmente me encuentro en el centro psicológico y educativo Edukarte en Gijón, me dedico a evaluar posibles trastornos, realizar diagnósticos y dar tratamiento a todo aquel que pueda necesitarlo. Aunque es un centro de psicología infantil, no solo trato a niños, también adolescentes y adultos. Por último, también soy redactora en la revista Bekia dónde escribo principalmente artículos sobre psicología, salud y educación para padres.